

BRASSAÏ, ALGUNAS IMÁGENES DEL PARIS NOCTURNO DE LOS AÑOS TREINTA





PIGALLE
De ROSWITHA HECKE, es un libro de fotografías realizadas en los años setenta, en el París más sórdido y canalla, una serie de imágenes que configuran casi una película, con una acción trepidante de calles estrechas, travestis que se exhiben, chulos y clientes, baretos cutres y llenos de encanto, "Chez Sylvain" con sus paredes decoradas con elementos de Montmatre, con espejos que reflejan esa realidad cotidiana de perdición, cerveza, besos fugaces.
Un hotel imposible con una puerta estrecha y oscura, escaleras empinadas que llevan al cielo por un breve período de tiempo, a cambio de unos francos; cuartuchos diminutos con colchones algunas veces directamente en el suelo, el escenario perfecto para este tipo de transacción. Imaginar más allá de lo mostrado, bidets, sábanas que amarillean, una cortina deshilachada, un batín azul cielo, una palangana, ropa interior de color carne, medias de rejilla negras, ligueros colgando de la cortina...
Fragmentos de piel que en esta colección son mostrados a plena luz del día, en los años treinta BRASSAÏ mostraba este mismo París en su faceta nocturna, figuras sólo intuídas en la oscuridad de la noche, prostitutas esperando clientes, vagabundos durmiendo en bancos públicos, enamorados besándose, granujas y fugados de prisión, también los cafés y bistrots, los bailes populares, marineros de permiso, el barrio latino, el Moulin Rouge, el París mil veces imaginado, soñado, idealizado...
Imprescindible también dar un buen vistazo a las fotografías del barcelonés JOAN COLOM, quien retrata el barrio del Raval a principios de los años sesenta, gente de la calle, mujeres enfundadas en estrechas faldas a reventar, tacones de aguja altísimos que han terminado por agujerear las aceras de la zona, hombres que las observan, las desean, las siguen hacia una pensión de mala muerte, baretos, bodegas, humanidad.