TARANTINO se inspira en TRUFFAUT para el argumento de KILL BILL I-II, más concretamente en la película de 1967 LA NOVIA VESTIA DE NEGRO, en la que una misteriosa y sensual JEANNE MOUREAU, encarna a una viuda virginal en busca de venganza por el homicidio de su esposo, el día de su boda.
Uno a uno, irá tachando los nombres de una macabra lista en la que aparecen los asesinos involuntarios de su malogrado amor; adquiriendo diferentes personalidades, Moureau se acercará y seducirá a un grupo de hombres con el único y sangriento objetivo de matarles, para ello se vestirá, siempre usando el blanco y el negro (es decir, vistiendo de riguroso luto) adecuadamente con el entorno de la víctima elegida en cada momento.
Ya casi al final de la película y con el objetivo de ser apresada por la policía, aparece en el entierro de una de sus víctimas completamente cubierta de luto; es mi escena preferida, sin duda, después se someterá a un interrogatorio en comisaría, en el que admite con una frialdad aterradora sus crímenes, una vez más siguiendo un macabro plan previamente establecido...
Sin ningún despliegue de efectos especiales, ni violencia explícita, Truffaut logra magistralmente mostrar una venganza con mayúsculas, es muy importante, éso sí, la inquietante frialdad que transmite en todo momento la genial Jeanne Moureau.
